La queratoconjuntivitis seca u “ojo seco” es una enfermedad que afecta tanto a perros como gatos, aunque es más frecuente en la especie canina. Esta se caracteriza por presentar una menor cantidad producción lagrimal (cuantitativa) y/o menor calidad de la lágrima (cualitativa).
La lágrima se divide en tres componentes principales:
– Porción acuosa, es la más abundante, y es la generada por las glándulas lagrimales principales.
– Porción lipídica (grasa), es la que impide la evaporación, está generada por las glándulas de meibomio, Moll y Zeis.
– Porción mucinica, favorece la adhesión de la lagrima a la superficie corneal, y es generada por las células globosas de la conjuntiva.
Entre las funciones de la lágrima están la lubricación, la limpieza, y mantenimiento de la flora conjuntival normal.
Los signos clínicos que podemos encontrarnos son legañas abundantes y verdosas, ojos rojos, así como opacidad de la córnea (ojo más azulado). Esto es debido a que se genera inflamación de la conjuntiva y de la córnea (edema corneal, neovascularización y en ocasiones pigmento). En algunos pacientes podemos encontrarnos además úlceras corneales secundarias a la falta de lágrima.
Para el diagnóstico, además de una exploración oftalmológica completa, es fundamental la realización del test de Schirmer para evaluación de la cantidad de lágrima, debiendo ser esta superior a 15 mm en 1 minuto, y el tiempo de rotura lagrimal (BUT) en el que se evalúa la calidad de la lágrima.
Causas
Entre las causas más frecuentes se encuentra la inmunomediada (atrofia de la glándula, secundaria a una respuesta inmune del propio sistema inmunitario), aunque causas sistémicas como problemas endocrinos
(hipotiroidismo, diabetes), infecciones (leishmaniosis, herpesvirus felino), de origen neurogénico, traumático, congénito (aplasia glandular), fármacos (trimetoprim- sulfa) o terapias (radiación) pueden producir esta enfermedad.
Es por ello por lo que siempre se deberá realizar analítica sanguínea completa, con perfil tiroideo y serología de leishmania para descartar causas sistémicas.
Tratamiento:
Tratar la causa principal si es que existe es fundamental si queremos tener buena respuesta al tratamiento.
– Antiinflamatorio tópico (corticoesteroides; evitar si hay presencia de ulceración o erosión corneal)
– Antibiótico tópico de amplio espectro
– Estimulante de la lágrima (inmunomodulador) ciclosporina, tacrolimus, sirolimus
– Lágrima artificial (preferiblemente gel)
– En el caso de tener una queratoconjuntivitis seca neurogénica se tratará con pilocarpina oral.
