¿Qué es el síndrome del gato oscilobatiente?

12 Mar 2025

Se les llama “gatos oscilobatientes” a los gatos que se quedan atrapados en ventanas oscilobatientes (entre otros), y en los que la compresión de la ventana a nivel de abdomen comprime la aorta y/o los nervios y su vascularización de las extremidades posteriores.

Esto produce una neuromiopatía isquémica, produciendo alteraciones neurológicas en las extremidades posteriores, y anomalías metabólicas severas.

Primero se produce una fase isquémica (falta de perfusión sanguínea a los tejidos), en la que los tejidos sufren de falta de aporte de oxígeno (hipoxia), se acumulan toxinas en los tejidos y se produce necrosis celular.

En segundo lugar, ocurre la fase de reperfusión, una vez se libera al paciente de la compresión, en la que las toxinas acumuladas pasan a la circulación general, pudiendo producir fallos multiorgánicos.

A nivel clínico, los pacientes van a presentar paraplejia/paraparesia de las extremidades posteriores (falta de reflejos, de nocicepción…), hipotermia, ausencia/pulso femoral débil, dolor y dificultades respiratorias.

A nivel analítico, pueden presentar insuficiencia renal aguda, incremento de los niveles de lactato (indicador de sufrimiento celular), incremento de la creatina quinasa e incluso hipercalemia.

Es importante llevar a nuestra mascota a un veterinario en cuanto sea rescatado, para evaluar la gravedad del cuadro, oxigenoterapia, analgesia, vigilancia de constantes vitales y mecanoterapia.

El pronóstico dependerá de la evaluación neurológica y de las lesiones producidas. En función del tiempo pasado en compresión, de la severidad de la compresión… las consecuencias pueden ser fatales para nuestros peludos, y pueden o no recuperar la movilidad de las extremidades afectadas.

Es por ello que es imprescindible prevenir este tipo de situaciones, evitando que nuestros peludos tengan acceso a ventanas oscilobatientes abiertas, o acoplando a estas ventanas rejillas de protección. Igualmente, se recomienda que en todas las casas en las que haya gatos, se tengan rejillas externas en las ventanas que prevengan riesgos de caída (gato paracaidista).