Es una de las preguntas más formuladas en las consultas rutinarias que realizan nuestros pacientes peludos. Y es que actualmente hay tantos tipos de alimentos y tantas opciones de cada uno que cada vez es más complicado elegir. Y no pretendemos decirte que alimento es el mejor, ni qué marca comprar. Lo interesante es aprender a cómo escogerlo.
Lo primero y más fundamental es conocer la legislación sobre los alimentos para mascotas. Esta industria está legislada por la UE, y aunque esta legislación es compleja hay ciertos aspectos que no cubre. Por eso hay varias asociaciones de fabricantes de alimentos de mascotas que se han unido a nivel europeo para aportar más herramientas y guías tanto de etiquetado como de necesidades nutricionales básicas para perros y gatos. Éstas son ANFAAC (nacional), FEDIAF y PARNUTS (dietas veterinarias). Hay que tener en cuenta que no todas las casas comerciales son miembros de estas asociaciones.
Cuando hablamos de necesidades nutricionales básicas nos referimos al mínimo requerido por el animal para sus funciones orgánicas. Y no hay que olvidar que son las propias marcas de alimentos los crean estas asociaciones.
Para evitar que el marketing os confunda, os queremos dar alguna información para ayudaros a elegir el producto que mejor se adapte a vuestro peludo y a vosotros.
Calidad
Es una palabra muy utilizada tanto para los ingredientes como para el producto final. El problema es que es una palabra muy poco específica a no ser que se indique la razón por la que ese ingrediente o alimento es de alta calidad.
Si por calidad entendemos valor nutricional, digestibilidad, biodisponibilidad y seguridad (libre de contaminantes y/o patógenos) el hecho de ser un producto o subproducto, ser una harina o no, llevar aditivos artificiales o naturales no nos da una idea clara de calidad.
Además unos ingredientes de alta calidad mal combinados pueden dar lugar a un producto final deficiente. Y de la misma manera el resultado final del alimento completo puede ser muy superior a la suma de sus partes.
Cómo entender el etiquetado
Es importante empezar por leer los ingredientes. Según la normativa tienen que estar ordenados de forma decreciente por lo que el primer ingrediente es el que se encuentra en mayor cantidad. En el caso de los perros y los gatos, este debería ser proteína de origen animal ya que ésta es más biodisponible para ellos. Los fabricantes de alimento no están obligados a poner los porcentajes de los ingredientes, pero sí deben detallarlos ordenados de mayor a menor en base a su presencia antes del procesado (que no tiene por qué ser el mismo que en el producto final, ya que dependerá del procesado).
Por eso hay que considerar que algunas etiquetas hacen referencia a los alimentos antes de ser cocinados y procesados, lo cual implicará que el peso cambiará ya que las carnes pesarán menos tras su cocción y sin embargo el arroz y otros cereales aumentarán su volumen.
Términos importantes a conocer (tomamos como ejemplo el pollo):
- Sabor a pollo: puede que no contenga nada de ese ingrediente, sino que el sabor haya sido creado artificialmente con saborizantes.
- Con pollo: menos contiene un 4%(procedente de muslo o pechuga), aparte puede contener subproductos de origen animal (vísceras, harinas, huesos,etc).
- Rico en pollo: contiene un mínimo de un 14%,, no que sea el ingrediente con más presencia, pudiendo haber subproductos animales.
- Pollo: la fórmula contiene al menos un 26% de pollo, conteniendo todas las partes del pollo, también subproductos.
- Carne de pollo: mínimo contiene un 26% de carne de pollo, y no contiene subproductos.
- Carne deshidratada: es el porcentaje de carne real que hay, ya que durante la fabricación la carne se deseca y se extrae el agua. La cantidad del ingrediente deshidratado corresponde realmente con la cantidad presente en la receta.
- Carne fresca: hay que tener en cuenta que durante el proceso de fabricación esta carne se va a deshidratar por lo tanto el porcentaje final será inferior. Para conocer la cantidad real tienes que dividirlo entre 3, ya que pierde 2/3 de su peso en agua tras la producción.
- Subproductos de origen animal: Los subproductos animales son productos secundarios de la producción como hígado, esófago, corazón, lengua, diafragma, sangre, plumas o huesos. No suelen incluir pelo, cuernos o pezuñas aunque se permite su presencia.
- Harinas: aportan proteína y grasa por lo general de baja calidad, se usan para aumentar el porcentaje de nutrientes en el producto final, pero tienen baja digestibilidad y por lo tanto baja biodisponibilidad.
- Proteína deshidratada de ave: aumentan el porcentaje final de proteína del pienso, pero tienen menor valor nutritivo.
- Hidrolizado de proteína: harina compuesta generalmente por plumas sometidas a proceso de hidrólisis para extraer de ellas proteína.
El porcentaje de proteína de origen animal debería ser de al menos un 28% y cuanto más cerca esté del 40% mejor. La calidad de las proteínas también influye sobre las necesidades de proteínas de un animal. Cuanto mayor sea el valor biológico de una proteína, menor será la cantidad necesaria para satisfacer todas las necesidades de aminoácidos esenciales del animal.
Es importante destacar que en todos los piensos encontraremos una fuente de hidratos de carbono (cereales, tubérculos o legumbres), ya que sin ellos no podrían formarse las croquetas, y que el porcentaje total de carbohidratos no es de declaración obligatoria en el etiquetado. Por lo que si quieres conocer el porcentaje de carbohidratos tienes que restarle al 100% el resto de componentes. Nosotros os aconsejamos que no tengan más de 25% de hidratos de carbono. Podemos afirmar que el perro admite tomarlos en la dieta, pero su consumo no es necesario en la alimentación de tu mascota.
Las grasas son una fuente de ácidos grasos esenciales que son necesarios para producir ciertas hormonas y mantener las membranas celulares. Algunas vitaminas (A, D, E y K) sólo pueden ser absorbidas, almacenadas y transportadas por la grasa. Las grasas dietéticas mejoran la palatabilidad y añaden textura para un mayor disfrute de los alimentos. Y por supuesto, las grasas son una gran fuente de energía porque proporcionan cerca de 2 veces el nivel de energía que las proteínas o los carbohidratos pueden proporcionar.
Así que, especialmente para los animales activos, las grasas son importantes, no obstante, al mismo tiempo tenemos que tener cuidado con la ingesta en animales sedentarios para prevenir el sobrepeso y la obesidad. Un porcentaje correcto ronda entre 10-30% de materia grasa.
Las grasas en los alimentos para mascotas provienen de fuentes animales y vegetales.
Dos familias de ácidos grasos esenciales, son las familias omega-3 y omega-6 (o n-3 y n-6). Los ácidos grasos omega-3 son necesarios para las membranas celulares y reducen la inflamación. Son buenas fuentes de ácidos grasos omega-3 el pescado, los mariscos y la linaza. Los ácidos grasos omega-6 son importantes para ayudar en el proceso de reparación de los tejidos y se encuentran en los aceites vegetales. Una buena relación entre omega-6 y omega-3 está entre 10:1 y 5:1.
Las cenizas se refieren a sales y minerales que son imprescindibles para el desarrollo de la vida. Antes tenían mala fama porque se abusaba de ellas al incorporar gran cantidad de harinas de huesos a los piensos. Pero las cenizas no solo vienen de huesos, sino de alimentos con gran porcentaje de minerales: soja, algas, quínoa, mariscos, lácteos…
Un porcentaje correcto debe estar en torno al 5-8 %.
Lo que sí hay que tener en cuenta es el porcentaje de algunos minerales, relación Ca/P, o excesos de magnesio que pueden ser fatales para la salud de nuestro peludo.
La fibra es esencial para regular el tránsito intestinal y mantener saludable la microbiota. Un porcentaje
adecuado de fibra ronda 3-6%.
Con respecto a los aditivos hay que destacar que sólo es obligatorio declarar aquellos que tienen máximo legal para alguna especie que no sea de producción y los que superen el contenido máximo recomendado para la especie de destino. Es decir, es posible que no todos los aditivos del alimento vengan explícitos en el etiquetado. Los aditivos son aquellos productos añadidos para modificar ciertas características del pienso, como por ejemplo la textura; también van a servir para equilibrar los nutrientes (vitaminas, minerales, aminoácidos esenciales, etc.), sin olvidarnos de los colorantes y conservantes.
Aditivos a evitar: BHA, BHT, azul 2, rojo 40, amarillo 5, amarillo 6 o etoxiquina, ya que se trata de aditivos potencialmente tóxicos.
Aquí os dejamos un resumen de lectura de etiquetado por la WSAVA (World Small Animal Veterinary Association)
RESUMEN PARA ELEGIR UN BUEN ALIMENTO
- La proteína debe ser el primer ingrediente y su origen debe ser en su mayor parte de carne de origen animal, viniendo especificada en la etiqueta el origen y la cantidad.
- Los carbohidratos deben ser máximo un 35%, aunque preferiblemente no superar el 25% y no son indispensables.
- Las grasas no pueden ser inferiores al 10% porque son necesarias para funciones orgánicas básicas.
- Hay que conocer la relación de ciertos componentes entre sí, como omega-6: omega-3, Ca/P o la cantidad de magnesio.
- Las cenizas no deben sobrepasar el 9%
- La fibra debe rondar el 3-6%
- Hay que ser conscientes que la legislación no obliga a declarar todos los ingredientes.
NUESTRO CONSEJO
No debemos dejarnos llevar por la imagen y el packaging, porque son normalmente puro marketing.
“Que tu medicina sea tu alimento, y el alimento tu medicina”. Hipócrates conocido como el “el padre de
la medicina
