Y como bien anuncia el título, vamos a hablar sobre nutrición, no alimentación. ¿Conoces la diferencia? Aquí te dejamos las definiciones:
- Alimentación: acción y efecto de alimentar o alimentarse, conjunto de de las cosas que se toman o se proporcionan como alimento.
- Nutrición: Acción y efecto de nutrir, disciplina que estudia la relación entre alimentación y salud.
Como puedes comprobar, la nutrición va más allá del simple hecho de proporcionar comida, la nutrición consiste en aportar ese alimento buscando además proporcionar buena salud.
Hasta ahora, la nutrición no ha sido una especialidad muy tratada en medicina veterinaria. Sin embargo, con el paso de los años, se ha entendido la importancia que tiene, tanto en animales sanos, para mantener un buen estado de
salud, prolongar la vida media y prevenir la aparición de enfermedades, como en animales enfermos para ralentizar el avance de la enfermedad o proporcionar una mejor calidad de vida.
“No existe una única dieta ideal para todos.”
Una alimentación equilibrada y óptima durante el crecimiento es un factor crucial para el buen desarrollo digestivo y musculoesquelético así como para reducir el riesgo de infecciones víricas, bacterianas e infestaciones parasitarias. En este periodo el cachorro tiene un crecimiento y desarrollo excepcionales en un tiempo relativamente corto. Los perros de raza grande alcanzan el tamaño normal de adulto a los 15-24 meses de edad y los perros de razas pequeñas/medianas y los gatos lo hacen alrededor de los 12 meses de vida.
Aproximadamente a las 4-6 semanas de vida, se producen cambios digestivos y metabólicos que hacen que los cachorros estén preparados para empezar a consumir alimentos distintos a la leche y se puede iniciar el destete. A partir de entonces es muy importante proporcionar alimentos completos, energéticos y proteicos, pero sobre todo extremadamente digestibles. Es preferible introducir un ingrediente nuevo cada vez o alimentos monoproteicos sobre todo durante el primer periodo del destete para evitar desequilibrios intestinales.
Los primeros 6 meses de vida representan la fase de crecimiento más rápida por lo que las necesidades energéticas superan a las de cualquier periodo de la vida, excepto la lactancia materna. Por eso a proporción un cachorro ingiere mucho más alimento que un adulto.
En esta fase es fundamental evitar la sobrealimentación, que puede predisponer al animal a la obesidad y a patologías esqueléticas. En el pasado eran más frecuentes las enfermedades debidas a deficiencias, pero hoy observamos con más frecuencia enfermedades por excesos. Pero ¡cuidado con el exceso de energía en las razas grandes! En éstas un crecimiento rápido es incompatible con una estructura ósea sana: el hueso se vuelve más delgado y débil de lo normal y da lugar a problemas en las articulaciones que empeoran si el cachorro presenta exceso de peso. Por eso en estas razas las restricciones energéticas y proteicas juegan un papel importante.
“El tamaño adulto será el mismo independientemente de la velocidad de crecimiento.”
Las necesidades proteicas son superiores a las de un adulto, ya que las proteínas también se utilizan para crear nuevos tejidos. Éstas deben ser de alta calidad y muy digestibles (pollo, ternera, huevo..) La carencia de proteínas puede dar lugar a una reducción del crecimiento, pérdida de peso, menor resistencia a las infecciones y alteraciones del desarrollo cerebral. Pero las diferencias de necesidades de proteínas entre cachorros y adultos no solo son diferentes en cuanto a la cantidad si no también desde el punto de vista cualitativo. En esta fase con importantes no solo los aminoácidos esenciales, sino también los no esenciales.
El mínimo de proteína de origen animal es del 19%, siendo muy importante que la proporción de proteína sea acorde a las calorías ingeridas. No se han hecho estudios que demuestren que sea perjudicial el exceso de aporte proteico a partir de las 8 semanas de vida. Por eso recomendamos siempre que estemos por encima de ese 19%.
Las grasas son esenciales para los perros y gatos, sobre todo en el crecimiento, ya que aportan los ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles. Juegan un papel muy importante en el desarrollo del sistema nervioso, la retina, el sentído del oído, el aprendizaje, la memoria, la regulación del la inflamación y del sistema inmunitario,etc. Son indispensables en el cachorro: ácido linolénico (LA), ácido araquidónico(ARA) omega-6, ácido alfa-linoleico(ALA), ácido docosahexaenoico(DHA)omega-3 y ácido eicosapentaenoico (EPA) omega-3.
La aportación de grasa en las raciones de animales en crecimiento ha de ser controlada para evitar las alteraciones ortopédicas debido al crecimiento rápido y la obesidad como hemos comentado antes. En perros la cantidad de grasa recomendada en esta etapa son 21,3 gr/1.000 Kcal de Energía metabolizable (EM), y en gatitos es de 22,5 gr/EM.
Los minerales y vitaminas son siempre importantes, aunque obviamente en el cachorro y en el gatito desempeñan un papel fundamental. Hay que tener mucho cuidado para evitar carencias, excesos o desequilibrios, que pueden provocar el desarrollo de patologías esqueléticas, alteraciones del sistema inmunitario, etc.
Los más importantes en el desarrollo del cachorro son: Calcio, Fósforo, Vitamina D, Cinc, Cobre y Potasio. Hasta los 6 meses la mayor parte del calcio se absorbe directamente del intestino de forma pasiva por lo que depende de la concentración de la ración, aunque también presentan absorción activa para protegerles de las carencias, pero los pone en riego de posibles excesos.
¿Cuántas veces al día deben alimentarse los cachorros?
Esto depende de la edad y el momento en el que se encuentre el cachorro. Lo más recomendable en perros es:
Destete-2 meses: 5 tomas
3-4 meses: 4 tomas
5-6 meses: 3 tomas
>6 meses: 2 tomas
Para el gato lo más recomendable siempre son comidas pequeñas y frecuentes.
Pero siempre hay que tener en cuenta que cada pequeño tiene necesidades individuales y hay que adaptar todo el proceso a ellos. Tanto la frecuencia, como las cantidades y las proporciones de cada componente. Por ello recomendamos siempre consultar con un veterinario especialista en nutrición para que crezcan lo más saludables posible.
María Cadenas
Encargada del servicio de nutrición y medicina preventiva.
