Estamos acostumbrados a vacunar a nuestros peludos todos los años, desparasitar cada 3 meses o incluso de forma mensual, siempre con el mismo comprimido… ¿Te has preguntado alguna vez si es realmente necesario?
Cada vez que vacunas a tu peque, su sistema inmunológico trabaja para hacer frente a la vacuna y crear anticuerpos. Pero además de esa parte de la vacuna que puede llegar a ser tan necesaria, también inoculamos excipientes y sustancias que pueden tener efecto nocivo por acumulación excesiva en su cuerpecito.
¿Y cómo protegerlos sin excesos?
Pues afortunadamente cada vez se estudia y avanza más en la medicina veterinaria y se ha comprobado que la duración de los anticuerpos vacunales varían en función de cada animal y en la mayoría de ellos es superior al año. Por eso actualmente existe en el mercado un test llamado Vaccicheck o Inmunocomb con el que podemos comprobar si tu perro o gato tiene anticuerpos o no y si es realmente necesaria la vacunación.
En perros tenemos test para anticuerpos de Parvovirosis, Hepatitis infecciosa, Moquillo y Leptospirosis, equivalente a la vacuna tetravalente. Y en gatos disponemos de test para valorar Panleucopenia, Herpesvirus y Calicivirus, que son las enfermedades de las que les que protege la vacuna trivalente (porque sí, aunque no salgan de casa hay riesgo de contagio por contacto indirecto de los virus en los zapatos, ropa, bolsas, cajas, latas….)
Cada año en lugar de vacunarle sistemáticamente hazle el test y si tiene anticuerpos, ¡no lo vacunes! Vacúnalo cuando él realmente lo necesite, de esta manera tu peque estará protegido sin estar sobrevacunado, cuidando así realmente de su salud por completo.
Con respecto a la desparasitación interna, muy lejos de lo que muchos creen, no es un tratamiento preventivo frente a parásitos intestinales. Lo que hacemos realmente es dar medicación para matarlos en caso de que los haya, y lo realizamos con un máximo espacio de tiempo de 3 meses porque es el ciclo más largo de los parásitos intestinales, es decir, que desde que tu peludo ingiere los huevos del parásito hasta que alcanza el intestino y es adulto (que es cuando el antiparasitario es efectivo) pasan entre 1-3 meses según el parásito que sea. Y aquí hay que tener en cuenta el impacto que tiene para la microbiota y la integridad del intestino ingerir de forma recurrente un medicamento si realmente no es necesario.
Los parásitos intestinales que vemos con más frecuencia (que no los únicos) en la clínica son los coccidios, la Giardia, Toxocara, Dipylidium y Taenia. Pero los antiparasitarios que usamos comúnmente para las desparasitaciones internas sistemáticas no son suficientes para acabar con la Giardia o los coccidios, siendo éstos además los parásitos que causan síntomas más graves en nuestros cachorros pudiendo llegar a ser mortales en algunos casos o crear una inflamación intestinal grave que si o se trata adecuadamente puede dejar secuelas de por vida. En adultos pueden pasar desapercibidos hasta que su sistema inmune se deprime y ahí mostrar sintomatología.
Por eso en perros y gatos con acceso a terrazas o exterior recomendamos realizar un parasitológico en las heces cada 3 meses mínimo (si tu mascota ingiere carne cruda, caza animales, come hierba o tierra hazlo cada 45 días mejor), comprobar si tenemos parásitos y cuáles de ellos están presentes y así desparasitar en función de lo que necesiten. Y en gatos estrictamente indoor(caseros) realizar el parasitológico cada 6 meses, ya que el riesgo de contagio es menor aunque no 0.
Cuidando su intestino de parásitos y de medicación innecesaria, favorecemos un sistema inmune más fuerte y una mejor salud a largo plazo.
En conclusión, es fundamental recordar que tanto el exceso como la falta de atención a la salud de nuestros queridos compañeros peludos pueden tener consecuencias negativas. Y lo mejor es tener toda la información con respaldo científico para poder decidir lo mejor.
María Cadenas Ayerra
Medicina preventiva y nutrición funcional
