El glaucoma se define como una serie de mecanismos que producen un aumento de la presión intraocular que produce dolor mantenido en el paciente, así como pérdida de visión en casos graves y crónicos.
El aumento de presión intraocular ocurre por la incapacidad del ojo para drenar el humor acuoso (líquido del ojo).
Puede ser de origen primario (habiendo relación con predisposición genética y ciertas razas) por alteración en el ángulo iridocorneal (ángulo de drenaje) el cual puede ser abierto o cerrado, alteración en el ligamento pectinado (densidad del mismo) o en la red trabecular. Si hacemos un símil a un fregadero hablaríamos de que el ángulo es el desagüe (el agujero), el ligamento pectinado los agujeros metálicos más pequeños y la red trabecular la tubería. Si hubiese una alteración en cualquiera de estas partes y dejamos el grifo abierto llegaría un punto que el agua sería excesiva y desbordaría. El globo ocular es un espacio cerrado de manera que mantiene la acumulación de humor acuoso y por tanto aumenta de tamaño (buftalmia) y la presión de este (presión intraocular (PIO) fisiológica < 25 mmHg en perros y < 30mmHg en gatos).
Por otro lado también podemos tener un glaucoma secundario cuando hay una oclusión del ángulo de drenaje por causas ajenas a este como puede ser luxación anterior de cristalino, presencia de inflamación intraocular, quistes uveales, tumores intraoculares.
Para su diagnostico es fundamental la exploración oftalmológica completa que incluya una evaluación de la visión del paciente, presión intraocular y realización de gonioscopia (evaluación del ángulo con una lente) así como ecografía ocular si lo requiere.
El tratamiento dependiendo de la causa se basa en antiglaucomatosos (bajarán la presión o disminuyendo la producción de humor acuoso o “abriendo” el ángulo), antiinflamatorios, neuroprotectores, aunque en la mayoría de las ocasiones hay un agotamiento o resistencia al tratamiento y puede ser necesaria la realización de enucleación (esto estaría aconsejado cuando se diagnostica un tumor intraocular).
Aconsejando siempre el posterior estudio histopatológico.
Imagen: Paciente diagnosticado de glaucoma en CV Vivero, secundario a masa intraocular (melanoma uveal)

