Analgesia postoperatoria en gatos. Cómo reconocer el dolor.

30 Dic 2024

Los animales expresan el dolor de forma distinta a los humanos, incluso entre las diferentes especies hay factores que modifican la respuesta al dolor. Los gatos tienen respuestas pasivas frente al dolor al contrario que los perros que presentan manifestaciones clínicas más evidentes.

El dolor en gatos siempre ha sido más complicado de detectar ya que su naturaleza depredadora les hace enmascarar signos de debilidad. Si queremos evaluar el dolor en gatos tras una intervención debemos emplear la escala Glasgow. Esta escala fue originalmente diseñada para evaluar el nivel de consciencia en humanos, pero se puede aplicar a nuestras mascotas de forma general, y especialmente a los gatos, para evaluar su nivel de dolor tras una cirugía.

La Escala de Glasgow para gatos (o GCS veterinaria) se divide en tres categorías:

1. Respuesta ocular: esta categoría evalúa la capacidad del gato para abrir los ojos en respuesta a estímulos.
2. Respuesta motora: evalúa como el gato responde a estímulos físicos.
3. Respuesta verbal: en los gatos, la respuesta verbal se refiere a sonidos o vocalizaciones que emite el animal

Cada categoría se califica en función de las respuestas del gato a estímulos específicos. La puntuación total se obtiene sumando las puntuaciones de cada categoría.

La Escala de Glasgow es particularmente útil para monitorizar el progreso de un gato después de una cirugía importante, un trauma o en condiciones neurológicas graves. Permite evaluar la función cerebral y ajustar el tratamiento en consecuencia. Es importante recordar que, aunque esta escala es una herramienta útil, su precisión depende de la capacidad del veterinario para interpretar las respuestas del gato y de las circunstancias del caso. Una vez confirmada la presencia de dolor, se debe instaurar una terapia analgésica acorde al grado de dolor. Los AINEs son muy útiles para controlar el dolor leve asociado a procesos inflamatorios, lesiones musculares o articulares. Estos fármacos ayudan a reducir la inflamación y disminuyen el dolor. El meloxicam y carprofreno son ejemplos de AINEs comunes en gatos. Se emplean en dolor leve – moderado. Es importante recalcar la toxicidad de AINEs como el ibuprofeno para los gatos. Los OPIOIDES son analgésicos muy eficaces para el control del dolor moderado a severo en gatos, especialmente en cirugías invasivas o en traumas e incluso en dolor visceral muy agudo. Los opioides comúnmente utilizados son: buprenorfina, fentanilo, metadona. Dentro de la triada analgésica también contamos con anestésicos locales como por ejemplo, la realización de bloqueos regionales acordes a los procesos quirúrgicos aliviando así el dolor y disminuyendo la dosis y cantidad de fármacos analgésicos que se debe administrar de manera postoperatoria. El tratamiento del dolor en gatos debe ser personalizado y basado en la causa y la intensidad del dolor. Dado que los gatos no muestran signos evidentes de dolor como los humanos, es crucial que los veterinarios y los propietarios estén atentos a cualquier cambio en el comportamiento, movilidad o apetito del gato. Mediante una combinación de medicamentos adecuados y terapias complementarias garantizamos una recuperación óptima y una mejor calidad de vida.